Los Simpson La Casita Del Horror Temporada 3 [HD]

(A lost segment from "La Casita del Horror III")

[SCENE OPENS on the Simpson living room. It’s night. Candles flicker. A thick, green fog rolls across the shag carpet. MALEVOLENT ORGAN MUSIC plays.]

NARRATOR (in thick Spanish-dub voice, like a serious horror host): "En nuestro capítulo de esta noche… los Simpson descubren que el verdadero terror no viene de extraterrestres, ni de monstruos… sino de los muebles de gran descuento."

[The family is sitting on the couch. It looks normal, except it has a tiny, cursed-looking price tag that reads: “$19.99 - No Returns.”]

HOMER (scratching his belly): "Marge, este sillón está raro. Cada vez que me siento, siento que me aplasta los sueños… y también la columna."

MARGE: "Homer, eso es porque te comiste tres kilos de palomitas con mantequilla de duende. Ahora, ¿alguien quiere ver La Naranja Mecánica doblada al alemán?"

[Suddenly, the couch GROANS. Its cushions pulsate like a dying whale. Bart’s eyes widen.]

BART: "¡Ay, caramba! ¡El sofá parpadeó!"

LISA (adjusting her glasses): "Técnicamente, los sofás no parpadean, Bart. A menos que… esto sea un ser interdimensional disfrazado de mueble de Living Spaces."

[The couch opens a giant, drooling mouth in the center cushion. It speaks in a deep, lazy voice.] los simpson la casita del horror temporada 3

SOFA: "Oye… déjenme ver la tele… o me como a Milhouse."

HOMER (not looking up from his Duff beer): "¿Comes Milhouse? ¿Tiene gluten? No quiero gases."

SOFA: "Voy a contar hasta tres. Uno… dos… ¡Mmm… rosquillas!"

[Homer stands up, hypnotized. He walks toward the couch’s mouth.]

HOMER: "¿Dónde?"

SOFA: "En mi estómago dimensional. Entra."

BART (shouting): "¡No, papá! ¡Es una trampa peor que cuando dijiste que 'ir al dentista era divertido'!"

LISA: "¡Rápido, toca la saxofón! ¡La frecuencia desafina los portales de microondas!"

[Lisa plays a jazzy, frantic riff. The couch shrieks and folds in on itself like a transforming robot in pain. It burps out a single, half-eaten rosquilla.] (A lost segment from "La Casita del Horror

HOMER (catching the donut): "¡Funcionó! Lisa, eres mejor que un perro detector de trufas."

SOFA (weakly, fading away): "Esto… no… termina… aquí… Volveré… en la temporada 8… cuando los escritores se queden sin ideas…"

[The couch vanishes with a sad POOF. The family lands on the floor. The TV flickers back on, playing a commercial for a cursed trampoline.]

NARRATOR: "¿Logrará la familia Simpson sobrevivir a los enseres domésticos malditos? Por supuesto que sí. Tienen contrato por tres años más. Buenas noches, y que Flanders no los asuste."

[CLOSE on the cursed price tag, which now reads: “You are next.”]

LISA (breaking the fourth wall): "En serio, ¿por qué no compramos en una tienda normal?"

HOMER: "¿Y perder la emoción de morir electrocutado por un lavavajillas? ¡Jamás!"

[SCENE BLACK. CUE THE SCREAMING CAT-LIKE END THEME.]


Homero intenta teletransportarse usando un aparato diseñado por el Profesor Frink. En su primer intento, una mosca entra a la cabina. El resultado: Homero emerge con la cabeza de la mosca y esta adquiere la cabeza de Homero. Nace Homero-mosca (Fly Homer). Si hay un segmento que los fans citan

Pero aquí viene el giro: el Homero-mosca, lejos de ser aterrador, es patético. Quiere comer basura, molesta a Marge con su zumbido y termina siendo aplastado por una revista contra la ventana. El verdadero monstruo es la mosca con cabeza de Homero, que escapa y empieza a crecer hasta alcanzar 50 pies de altura.

Para entender la magnitud de "Los Simpson la casita del horror temporada 3", debemos retroceder un poco. El primer especial de "La casita del horror" (temporada 2) fue un experimento: tres historias cortas, sin continuidad canónica, donde los personajes podían morir o mutar sin consecuencias. Fue un éxito, pero fue el episodio de la temporada 3 el que perfeccionó la fórmula.

El equipo de escritores (incluyendo a Al Jean, Mike Reiss, Jeff Martin y George Meyer) decidió subir la apuesta. Si el primero fue un boceto, el segundo fue una obra maestra de la sátima. La animación seguía siendo la de la "edad de oro" (temporadas 3-8), con colores vibrantes y expresiones exageradas que luego se perderían. Además, este episodio contó con la dirección del legendario Jim Reardon.

Dato curioso: A diferencia del primer especial, este sí incluye la icónica introducción de Homero huyendo de la guadaña de la muerte y el famoso letrero: "La Casita del Horror II: Lo mismo que el primero, pero con más bromas de gases".


Si hay un segmento que los fans citan hasta el cansancio, es este. "Los Simpson la casita del horror temporada 3" dedica su segundo acto a una de las mejores parodias de la historia del cine: The Shining de Stanley Kubrick.

El último cuento de "Los Simpson la casita del horror temporada 3" combina dos géneros: el body horror científico (como en La Mosca) y el cine de monstruos gigantes.

Los Simpson son contratados como cuidadores del Hotel Montaña Siniestra (un claro guiño al Overlook Hotel) durante el invierno. Mientras Marge, Bart y Lisa se instalan, Homero lentamente pierde la cordura. Pero no por fantasmas, sino por la abstinencia de televisión y cerveza.

Escenas memorables:

Homero, siempre buscando la vía fácil, compra la mano. "Pide un deseo", le dice el tendero chino (un estereotipo muy de los 90 que hoy sería impensable). Homero desea una nueva televisión. La tele aparece, pero es diminuta. Luego desea un millón de dólares (literalmente, "un millón de pavos"). Al abrir la puerta de su casa, encuentran que una plaga de pavos salvajes ha invadido Springfield. Finalmente, Homero desea que la familia sea "feliz y esté en paz".

El resultado es aterrador y brillante: Todos los miembros de la familia se convierten en muñecos de ventrílocuo (marionetas) con sonrisas forzadas y ojos de vidrio, incapaces de moverse por sí mismos. La última imagen de Homero con la bocina en el cuello, obligado a sonreír eternamente, es una de las más inquietantes de toda la serie.

Por qué funciona: La crítica al consumismo y la codicia. Homero nunca piensa en las consecuencias. Este segmento estableció la regla no escrita de "La casita del horror": todo deseo tiene un precio, y ese precio suele ser tu humanidad.