Cada relación que Benjamin tiene está marcada por el adiós. Debe dejar a Daisy porque sabe que él se hará demasiado joven para criar a su hija. Vende su negocio, dona su dinero y se va a recorrer el mundo solo. La película nos enseña que la madurez no consiste en aferrarse, sino en saber cuándo soltar.
El guion de Eric Roth (Forrest Gump) está lleno de perlas filosóficas, muchas narradas por el personaje de Daisy en su lecho de muerte mientras el huracán Katrina se acerca. Algunas de las más recordadas son: pelicula el curioso caso de benjamin button
Uno de los logros más impresionantes de El curioso caso de Benjamin Button es la integración digital de Brad Pitt en cuerpos de diferentes edades. A diferencia de otros efectos donde se usa maquillaje pesado, Fincher y el equipo de Digital Domain crearon un sistema de captura de movimiento y CGI que superpuso el rostro joven o viejo de Pitt sobre actores dobles. Cada relación que Benjamin tiene está marcada por
Para el Benjamin anciano, Pitt usó prótesis faciales mientras actuaba, pero su voz se sincronizó digitalmente para que sonara más grave. El resultado es tan fluido que el espectador olvida que está viendo un efecto especial. La película ganó el Óscar por estos efectos, pero curiosamente, perdió el de Mejor Maquillaje ante El hombre lobo (una controversia aún discutida entre los fanáticos del cine). La película nos enseña que la madurez no
Un elemento recurrente y simbólico en la filmografía de Fincher (y en esta película en particular) es el agua. Desde el huracán que inunda Nueva Orleans hasta el relato del naufragio del Chelsea, el agua representa el fluir incesante del destino y la inevitabilidad del cambio.
El relato del marinero que cuenta cómo un rayo puede golpear siete veces a una misma persona es, quizá, una de las metáforas más brillantes sobre el azar y la resiliencia. Nos habla de esa "fuerza mayor" que el texto final de la película menciona. La vida es una acumulación de eventos fortuitos y, a menudo, trágicos, sobre los cuales no tenemos control. Benjamin, a pesar de su extraña biología, no escapa de esta fuerza mayor. Puede rejuvenecer, pero no puede evitar el sufrimiento, la pérdida ni la soledad.