Ver Alejandro Magno 2004

Estrenada en noviembre de 2004, Alejandro Magno llegaba a los cines con una carga de expectativas descomunal. Protagonizada por Colin Farrell en el papel principal, el reparto era un sueño de los dioses del Olimpo: Angelina Jolie como la enigmática y peligrosa madre, Olimpia; Val Kilmer como el rey Filipo II; Anthony Hopkins como el narrador (el general Ptolomeo), y Jared Leto como el inseparable Hefestión.

Oliver Stone se propuso algo más grande que una simple película de espadas y sandalias. Quería explorar la bisexualidad del conquistador, sus dilemas existenciales, su relación edípica con su madre y su obsesión por llegar a los confines del mundo. Stone buscaba una introspección freudiana en medio de la sangre y el polvo de batalla. ¿El resultado? Una cinta desmesurada, poética, violenta y, para muchos, incomprensible en su momento. ver alejandro magno 2004

Para entender la relevancia de buscar ver Alejandro Magno 2004 hoy, hay que entender su contexto. La crítica estadounidense fue despiadada. Se burlaron de los acentos irlandeses de los actores interpretando a griegos, de la melancolía constante de Alejandro (Farrell parece estar a punto de llorar la mitad de la película) y de una narrativa que saltaba en el tiempo de forma constante. Estrenada en noviembre de 2004, Alejandro Magno llegaba

El público esperaba Gladiator (2000): acción lineal, héroe estoico y venganza clara. En cambio, Stone ofreció un héroe lloroso, con tendencias divinas, que besa a su amante y que cuestiona la barbarie de su propia conquista. La película original de 2004 (versión de cine) fue un montaje problemático de 2 horas y 55 minutos que sentía que le faltaba carne en el hueso. Una cinta desmesurada, poética, violenta y, para muchos,

Sin embargo, el tiempo, como suele ocurrir con las obras de Stone, ha sido benévolo con Alexander... pero solo con los montajes correctos.

¿Es Alejandro Magno (2004) una obra maestra incomprendida o un desastre a gran escala? A casi dos décadas de su estreno, la película dirigida por Oliver Stone sigue siendo uno de los filmes más debatidos de la década de 2000. Si nunca la has visto o quieres revivirla, te contamos por qué ver Alejandro Magno sigue siendo una experiencia cinematográfica obligatoria para los amantes del género épico.